viernes, 19 de febrero de 2016

Vivíamos en un cuento de hadas
sin olvidar la realidad

Cantábamos hasta quedarnos sin voz;
bailábamos hasta cansarnos los pies;
hablábamos hasta terminar las ganas;
perdíamos sin jugar.

Sonreíamos, era feliz;
Y es que su sonrisa era hermosa
Nuestros ojos brillaban, eso era amor
Nuestras manos encajaban a la perfección

No hablo de un ligue o de un amor,
hablo de ella, que un día marchó

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